En todas las diferentes mediciones y rankings de ciudades globales se tienen en cuenta diferentes dimensiones de lo que significa la vida en una gran ciudad. Temas como actividad económica y empresarial, capital humano, infraestructura, calidad de vida, institucionalidad, medio ambiente y oferta cultural son los determinantes para que Bogotá continúe en el camino de posicionarse como una ciudad cada vez más relevante en el contexto internacional.

Sin duda, el crecimiento de la ciudad en los últimos años ha sido vertiginoso. Esta es una ciudad que ha crecido en población, recibiendo no solo colombianos de todas las regiones, sino cada vez más extranjeros. Se calcula que hoy en día el 45 % de los habitantes de Bogotá nació fuera de la ciudad, lo que habla de la gran fortaleza que tiene en términos de diversidad y las oportunidades que ofrece. Ha crecido también su economía, al punto de que hoy Bogotá aporta la cuarta parte del PIB del país y tiene una economía más grande que la de muchos países de la región. Y la ciudad crece también geográficamente, expandiéndose por norte, sur y occidente hasta llegar a los límites de municipios vecinos.

La transformación de la ciudad no ha pasado desapercibida a nivel internacional, pues son cada vez más los turistas que la visitan. En los últimos 10 años, se ha duplicado el número de visitantes al país y la capital recibe el 43 % de estos. Mucho de este incremento tiene que ver con la gran oferta cultural de la ciudad, que la vuelve cada vez más atractiva para el turismo.

Con el crecimiento también es evidente que los retos que enfrenta la ciudad son cada vez más complejos en temas ambientales, de movilidad, sociales y de sostenibilidad.

Las apuestas de la administración del alcalde Enrique Peñalosa, apuntan precisamente a una ciudad en la que las decisiones que se tomen hoy tengan en cuenta la Bogotá del mañana, donde la visión se edifica sobre los pilares de la democracia urbana, la igualdad de la calidad de vida y la construcción de comunidad.

En particular, desde la Fundación Gilberto Alzate, nos hemos dado a la tarea de interpretar un proyecto específico de la ciudad, el de la revitalización del centro, con proyectos de transformación de espacios a través del amplio espectro de la cultura. Ya sea con propuestas de urbanismo táctico, que a través de intervenciones culturales permiten reinterpretar y proponer nuevos significados temporales a los espacios públicos, o con proyectos tan ambiciosos como el de la creación del primer Distrito de Industrias Creativas de la ciudad en la zona del ya desaparecido Bronx.

En diferentes escenarios el alcalde ha hablado del espacio público de la ciudad como el gran ecualizador, como el lugar en el que todos los ciudadanos se encuentran como iguales. Incluso se podría decir que el espacio público es la ciudad, pues es el lugar en el que los ciudadanos convierten estructuras de concreto en organismos vivos. Y si la ciudad es el papel en blanco, la cultura es el lenguaje con el que se escribe nuestro futuro.

Interpretar un proyecto específico de la ciudad (Bogotá), el de la revitalización del centro, a través de proyectos de transformación de espacios a través del amplio espectro de la cultura

Bogotá está catalogada como una de las primeras cinco ciudades del mundo con mejor arte urbano, son famosos sus recorridos de grafiti, su Festival Iberoamericano de Teatro es reconocido como uno de los más importantes de la región, la UNESCO la reconoció como Ciudad Creativa de la Música en 2012, y los eventos “Al Parque” (con Rock al Parque a la cabeza) hacen parte de la lista de mejores festivales musicales gratuitos en el mundo. En el ámbito del arte, iniciativas como ArtBo y Barcù empiezan a sonar dentro de los circuitos internacionales, la oferta gastronómica es cada vez más reconocida y surgen con mayor frecuencia nuevas apuestas locales por generar propuestas culturales de mayor calidad, alcance y proyección internacional en temas como cine, literatura y otras expresiones. Ejemplos de esto son IndieBo, EstereoPicnic, BogoShorts, la Feria del Millón y LIT Festival, entre otras. El gran reto para Bogotá será el de conservar su carácter a la vez que se genera cohesión alrededor de proyectos vitales para la sostenibilidad de la ciudad

Tal vez uno de los elementos que más define una ciudad es su cultura, y Bogotá definitivamente es una ciudad con mucha personalidad. Es una observación recurrente de los muchos extranjeros que nos visitan, que hacen referencia a cuánto les sorprende la diversidad y los contrastes que encuentran y que son precisamente los que hacen que esta sea una ciudad interesante y diferente.

El gran reto para Bogotá será el de conservar su carácter a la vez que se genera cohesión alrededor de proyectos vitales para la sostenibilidad de la ciudad

El gran reto para Bogotá será el de conservar su carácter a la vez que se genera cohesión alrededor de proyectos vitales para la sostenibilidad de la ciudad. Las oportunidades para que Bogotá se destaque como ciudad global son muchas y cada vez más claras, pero hay que tomar decisiones en la dirección correcta. Hay que seguir invirtiendo en infraestructura, movilidad, desarrollo económico y en mejorar la calidad de vida, y utilizar el lenguaje de la cultura como herramienta para la revitalización y proyección de nuestra ciudad es un paso en la dirección correcta. Bogotá lo merece y lo necesita.