El mundo está cambiando y los líderes empresariales y políticos se enfrentan a nuevos retos que definirán la configuración de las próximas décadas. El fenómeno de la globalización y la apertura económica ha calado hondo en las relaciones económicas, en la forma de vida de los ciudadanos y en la forma de operar de las empresas y de las naciones.

La sociedad está hiperconectada y la transmisión de información se produce a una velocidad y con un alcance sin parangón, de modo que coloca a los líderes empresariales y políticos en un escrutinio constante.

Los líderes empresariales y políticos deben ser capaces de interpretar la realidad y de acercarse a los ciudadanos

Se produce un distanciamiento, una ruptura de sintonía entre las clases dirigentes y la opinión pública. Los ciudadanos demandan cada vez más transparencia, tanto a las empresas como a los políticos, y el debilitamiento del respaldo popular a ambos entes supone un desafío para la estabilidad de los sistemas.

En este contexto, los líderes empresariales y políticos deben ser capaces de interpretar la realidad y de acercarse a los ciudadanos. Ante una ciudadanía cada vez más empoderada y crítica, es preciso monitorizar la opinión pública, interpretarla correctamente y después, actuar en consecuencia. La híper transparencia, la gestión correcta de la información, el diálogo con la ciudadanía y entender los registros que exige se convierten en una obligación y no un activo.

En este número de UNO abordamos este escenario de cambios, qué se espera de las empresas y sus líderes y qué papel juega la ciudadanía en todo este proceso.